La seguridad en Londres registra una notable mejoría tras una serie de operaciones policiales recientes. Los hurtos de teléfonos móviles disminuyeron en más de 13.000 casos durante el último año, mientras que los robos perpetrados con armas blancas experimentaron un descenso del 19%.
Las autoridades también lograron retirar de las calles más de 2.500 vehículos de movilidad personal ilegales, incluyendo bicicletas y patinetes eléctricos. En términos generales, la delincuencia de proximidad en la capital británica se redujo un 14% en los últimos doce meses.
Para reforzar estas labores de vigilancia, los agentes contarán con una nueva flota de bicicletas financiada directamente con fondos recuperados de actividades delictivas. Estos recursos permitirán una respuesta más rápida y cercana en los barrios.
Asimismo, el Ministerio del Interior británico patrocina programas de formación especializada para los policías, asegurando que cuenten con la preparación necesaria para patrullar sobre estos vehículos y proteger a los ciudadanos de forma eficaz.

