El gobierno galés informo que esta analizando la opción de prohibir que los supermercados vendan artículos no esenciales tras una reacción generalizada.
La razón de todo esto es para disuadir a la gente de pasar demasiado tiempo en las tiendas y que sería injusto que los minoristas independientes se vieran obligados a cerrar pero los supermercados siguieran vendiendo artículos similares.
Los artículos afectados incluyen: artículos eléctricos, teléfonos, ropa, juguetes y juegos, productos de jardinería y secciones dedicadas a artículos para el hogar.
El gobierno galés ha sido fuertemente criticado por esta decisión ya que en varios supermercados ya se puede ver anuncios de “cerrado al público”. Casi 43.000 personas han firmado una petición pidiendo a los políticos que revoquen la prohibición, que se describió como “desproporcionada y cruel”.
