Las intensas conversaciones mantenidas desde el domingo con el equipo británico liderado por David Frost han permitido algunos progresos, pero no los suficientes para cerrar la brecha entre Bruselas y Londres.
Según fuentes internas, el bloqueo persiste en tres grandes áreas: la política de competencia, la pesca y el marco de gobernanza de la relación futura entre ambas partes. Esto genera pesimismo sobre la viabilidad de un acuerdo. Ursula von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, y el primer ministro británico, Boris Johnson, decidieron darse una última oportunidad para tratar de dar un empujón a las negociaciones para atar un acuerdo comercial que entre en vigor el 1 de enero de 2021, cuando se haya vencido el periodo transitorio de la salida.
La llegada de Frost a Bruselas el domingo pasado, permitió ciertos avances, pero no se vislumbra un acuerdo antes del Consejo Europeo de este jueves.
Bruselas ve con preocupación que, después de meses de negociación, los tres grandes asuntos sigan estancados. Y de estos, es casi imposible de resolver en horas, puesto que las posiciones están muy alejadas.
Los equipos de Barnier y Frost no han podido resolver en un domingo las diferencias que han arrastrado desde hace meses.
Este lunes, el ministro de Exteriores irlandés, Simon Coveney, se ha referido al discurso de Barnier ante los embajadores como “muy sombrío” y “pesimista”.

