Ryanair ha registrado una caída del 16 % en sus beneficios netos durante el ejercicio fiscal cerrado el 31 de marzo de 2025.
La aerolínea señala que esta disminución se debe, principalmente, a una reducción del 7 % en las tarifas durante la temporada 2024-2025, aplicada para estimular la demanda ante la caída de reservas a través de agencias de viajes online.
A pesar de este descenso en beneficios, la compañía incrementó sus ingresos un 4 % y transportó un récord de 200,2 millones de pasajeros, un 9 % más que el año anterior.
Entre otros factores que han afectado a sus resultados, Ryanair menciona el aumento de los gastos en publicidad y el hecho de que la Semana Santa de 2025 se celebró en abril, lo que hace que sus efectos se reflejen en el siguiente ejercicio fiscal.
La aerolínea prevé un crecimiento más moderado en el ejercicio 2026, con un aumento del 3 % en el número de pasajeros, hasta alcanzar los 206 millones. Esta previsión se ve condicionada por retrasos en la entrega de aviones por parte de Boeing. No obstante, Ryanair confía en recibir antes de 2026 los 29 aviones restantes del modelo B737-8200 ‘Gamechanger’, lo que permitiría recuperar el ritmo de crecimiento en el ejercicio 2027.
De cara al año fiscal 2025, la compañía asegura que la demanda se mantiene sólida y anticipa una recuperación parcial de las tarifas. Se espera que los precios en el segundo trimestre del ejercicio compensen parte de la caída del 7 % registrada el año anterior. El consejero delegado, Michael O’Leary, ya había adelantado en mayo un aumento de precios de entre el 5 % y el 6 % para la temporada alta de 2025.

