El verano en Londres empieza a despedirse de sus largas tardes de luz. Este miércoles 26 de agosto marca la última jornada del año en la que el sol se ocultará a las 8 de la noche.
A partir de este jueves, el anochecer se adelantará ligeramente hasta las 7:57 de la tarde, dando inicio al proceso de acortamiento progresivo de las horas de claridad que se mantendrá durante los próximos meses.
El punto álgido de los días más largos quedó atrás a principios de julio, cuando la capital británica disfrutó de sus últimas puestas de sol a las 9 de la noche. Desde entonces, el cambio horario natural ha ido reduciendo de manera constante el tiempo de luz diurna.
Los expertos recuerdan que esta transición hacia los meses fríos implica perder aproximadamente dos minutos de sol cada día. Este ritmo constante de cambio significa que las jornadas luminosas seguirán acortándose con rapidez a medida que avance el calendario.
La recuperación de las tardes prolongadas y de las puestas de sol tardías no ocurrirá hasta la llegada de la próxima primavera, en abril, momento en el que el ciclo astronómico volverá a invertir la tendencia y a sumar horas de claridad por la tarde en la región metropolitana.

