La salud mental en el Reino Unido atraviesa un momento crítico. La asociación Mind alerta que el servicio de psiquiatría y apoyo psicológico del servicio público británico (NHS) sufre un colapso que afecta tanto a los usuarios como a los trabajadores, evidenciando una profunda crisis en la calidad de la asistencia especializada.
Una reciente encuesta interna revela que los equipos médicos y de atención psicológica están desbordados y sin los recursos necesarios. Los profesionales del sector denuncian una carga laboral insostenible que les impide realizar su labor adecuadamente, provocando un círculo vicioso de agotamiento y un fuerte deterioro en el trato a los enfermos.
Ante este panorama alarmante, la organización exige al Ejecutivo central medidas urgentes dentro de su próxima estrategia oficial. Las demandas principales incluyen garantizar equipos completos con personal bien preparado, proteger el bienestar de los trabajadores y modificar el sistema de acceso a las consultas de psicología.
Mind propone implantar un modelo de atención abierta e inmediata el mismo día. Esta medida busca escuchar a los ciudadanos desde los primeros síntomas para frenar complicaciones mayores durante las esperas, reduciendo así la saturación hospitalaria y ofreciendo un trato más humano.


