Según Grant Shapps, secretario de Transporte, está considerando ambas opciones antes de una declaración de los Comunes que se espera el lunes con el objetivo de facilitar que los británicos viajen al extranjero este invierno.
Al parecer la industria de viajes requeriría que los pasajeros obtengan una prueba negativa durante su viaje al extranjero hasta 48 horas antes de viajar a casa. Podrían presentar su certificado de prueba negativo junto con el formulario de localización de pasajeros que todo viajero debe completar a su llegada a Gran Bretaña. Luego se pondrían en cuarentena durante cuatro días antes de realizar una segunda prueba privada el quinto día. Un segundo resultado negativo les permitiría salir de casa.
Aunque, se comenta que la otra opción es una única prueba a la llegada seguida de una cuarentena más prolongada de hasta ocho días.
Una estadística realizada por la consultora de la industria de viajes The PC Agency muestra que más del 90% de los viajeros prefieren la opción de 4 días aunque esta sería la más cara. Ya que actualmente, las pruebas de hisopado privados cuestan alrededor de £ 150, pero se espera que caiga a alrededor de £ 35 cuando las pruebas LAMP basadas en saliva comiencen a estar ampliamente disponibles este otoño.

