El Gobierno español anuncio este nuevo decreto el martes, el cual establece que será obligatoria que todas las personas de seis años o más usen cubiertas faciales ‘en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado que tenga un uso público o esté abierto al público’. Estas nuevas reglas también se aplicarán para las personas que estén tomando el sol o incluso nadando en el mar.
Las mascarillas ya eran obligatorias en todos los espacios públicos, incluso al aire libre, cuando no se podía mantener una distancia de menos de 1,5 metros entre las personas.
A partir del miércoles dejará de aplicarse la excepción de distanciamiento social. La nueva y estricta ley también ha despojado a los gobiernos regionales de su derecho a adaptar las reglas sobre el uso de máscaras. Los gobernadores de Baleares, responsables de Mallorca e Ibiza, estuvieron entre los que el verano pasado eximieron a los bañistas de cubrirse la cara cuando pudieron distanciarse socialmente.
La represión del gobierno español se produce en medio de las preocupaciones de que España podría estar enfrentando el cuarto resurgimiento importante de Covid desde que comenzó la pandemia. El Ministerio de Salud registró 149 casos por 100.000 personas durante 14 días el lunes, frente a 129 casos por 100.000 hace una semana.
