A medida que los científicos recopilan más datos sobre la supercepa, una señal preocupante es que podría estar infectando a los niños a un ritmo mayor que antes.
Los datos provienen de Sudáfrica, donde la variante Omicron está impulsando una cuarta ola repentina. Su demografía es diferente a la del Reino Unido, donde la variante ahora se ha sembrado, por lo que no está claro en esta etapa cómo podría comportarse la variante de un país a otro. Pero los expertos británicos dijeron que era “potencialmente un gran problema al que debemos enfrentarnos”.
Hasta ahora, los niños no se han visto afectados en gran medida por el virus, y solo padecen una enfermedad leve en la gran mayoría de los casos.
En esta etapa, no está claro cómo la aparición de Omicron cambiará esto. Pero los síntomas comunes del Covid se han alterado ligeramente durante la pandemia en respuesta a las nuevas variantes y las vacunas.
El NHS ha enumerado los tres síntomas principales de Covid en niños y adultos como: una temperatura elevada, una tos nueva y continua: esto significa toser mucho, durante más de una hora, o 3 o más episodios de tos en 24 horas y pérdida o cambio del sentido del olfato o del gusto.
Los expertos en la aplicación ZOE Covid Symptom Study han instado a los padres a buscar otros signos comunes en los niños, que incluyen: fatiga, dolor de cabeza, fiebre, dolor de garganta y pérdida de apetito.
Los expertos todavía continúan investigando si los niños son más susceptibles a esta cepa, pero creen que los contagios rápidos en menores y jóvenes se deben a que no se les ha ofrecido una vacuna Covid tanto como a los adultos, si es que se les ha ofrecido alguna.
