La famosa cadena de bares JD Wetherspoon ha reforzado las normas sobre el vestuario de sus clientes en sus más de 800 locales en el Reino Unido. La medida busca mantener un ambiente tranquilo en los establecimientos, aplicando exigencias fijas a nivel nacional y permitiendo otros ajustes según el lugar.
Entre los elementos prohibidos en toda la red destacan las gafas inteligentes con cámara, como las Meta Smart Glasses, por motivos de privacidad. Tampoco se permite el ingreso con el torso descubierto ni descalzo, exigiendo una vestimenta básica obligatoria. Además, quedan restringidas las prendas que lleven frases o imágenes ofensivas.
A nivel local, los encargados de cada pub tienen la libertad de sumar reglas adicionales según la zona. En varios locales se ha limitado el acceso con ropa deportiva, gorras, camisas de equipos de fútbol o banderas. De igual forma, en algunos puntos se prohíben los disfraces y los atuendos para despedidas de soltero, así como el uso de chaquetas de alta visibilidad o abrigos muy pesados dentro del salón.
Estas directrices forman parte de un plan más amplio de la empresa para ordenar la convivencia y evitar conflictos entre el público. La medida ha generado opiniones divididas entre quienes ven bien mantener un estándar de conducta y quienes consideran que se trata de un control excesivo hacia la gente.
Con esta decisión, la empresa intenta cuidar la imagen de sus locales en un contexto donde el sector de la hostelería busca atraer a todo tipo de familias. La aplicación de la norma queda a criterio del personal de puerta, que tiene la última palabra para permitir o denegar la entrada a los clientes que no cumplan con el código exigido.

