A partir de septiembre de 2026, las escuelas del Reino Unido aplicarán un límite al número de prendas obligatorias con logotipo oficial. Esta medida busca reducir los gastos de las familias y evitar que la compra del uniforme se vuelva una carga económica difícil de asumir.
La nueva norma fija límites estrictos según el nivel educativo: las primarias podrán pedir como máximo tres prendas con escudo. En las secundarias, el tope será de tres artículos, o cuatro si se incluye la corbata escolar. La restricción abarca tanto el uniforme diario como la ropa de educación física y las prendas para actividades extracurriculares.
Además, se consideran prendas reglamentarias no solo aquellas que llevan un logo impreso o bordado, sino también las que tienen diseños, colores o cortes exclusivos que obligan a los padres a comprar en tiendas específicas de precio elevado. Con este cambio, las familias podrán adquirir la mayoría de la ropa básica —como pantalones, faldas y camisetas lisas— en supermercados o tiendas de bajo costo.
Las escuelas también deberán ofrecer acceso fácil a prendas de segunda mano en buen estado y publicar esta información en sus páginas de internet para consulta pública. Por su parte, las directivas de cada centro educativo tendrán que ajustar sus reglamentos internos y revisar sus contratos con proveedores antes del inicio del ciclo escolar.
Esta iniciativa legal busca garantizar que la vestimenta escolar sea accesible para todos los hogares sin generar gastos innecesarios, manteniendo un estándar estándar de vestimenta sin comprometer el presupuesto de los hogares.

