La empresa farmacéutica Merck -conocida como Merck Sharp & Dohme (MSD) fuera Estados Unidos y Canadá- y Ridgeback Biotherapeutics han anunciado este viernes que molnupiravir, un medicamento antiviral oral en investigación, reduce significativamente el riesgo de hospitalización o muerte en pacientes adultos de riesgo, no hospitalizados, con COVID-19 de leve a moderada. Los resultados se basan en sus propios ensayos, que concluyen que molnupiravir redujo el riesgo de hospitalización o muerte en aproximadamente un 50%.
Si se obtiene la autorización, el molnupiravir, diseñado para introducir errores en el código genético del virus, sería el primer medicamento antiviral oral para el covid-19. Merck y su socio Ridgeback Biotherapeutics planean solicitar la autorización de uso de emergencia de la píldora en Estados Unidos lo antes posible y enviar solicitudes a las agencias reguladoras de todo el mundo.
Un grupo independiente de expertos médicos que monitoreaban el ensayo recomendó detenerlo antes porque los resultados provisionales fueron muy sólidos. Los ejecutivos de la compañía indicaron que están en conversaciones con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y que planean enviar los datos para su revisión en los próximos días.
El molnupiravir, administrado por vía oral, es un ribonucleósido análogo que inhibe la replicación del SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19. El fármaco se inventó en Drug Innovations at Emory (DRIVE), una empresa de biotecnología sin ánimo de lucro propiedad al cien por cien de la Universidad de Emory (Estados Unidos), y está siendo desarrollado por Merck en colaboración con Ridgeback Biotherapeutics.
