El pasado 7 de enero el gobierno británico daba marcha atrás al requerimiento de test previo y al aislamiento a la llegada para los viajeros que entran en el país.
Todo apunta ahora a que la semana que viene el Gobierno de Johnson podría levantar las restricciones que quedan antes de las vacaciones del half-term de febrero, dado que está previsto que el próximo 26 de enero se anuncie que se elimina el requisito de realizarse un test de antígenos a los dos días de aterrizar en el país.
Grant Shapps, ministro de transporte, está a favor de poner fin al régimen de test para aquellos vacunados antes de las vacaciones del próximo mes.
Recordemos que actualmente, los viajeros vacunados deben someterse a una prueba de flujo lateral dos días después de su regreso al Reino Unido. Cualquiera que dé positivo debe aislarse durante 10 días, aunque la medida se pueda acortar si se presenta un test de antígenos negativo en los días seis y siete.
La eliminación de las pruebas supondrá a las familias un ahorro de cientos de libras y supondrá un impulso para los viajes.
Según el rotativo, el anuncio se realizará el 26 de enero, cuando se espera que Johnson levante las restricciones del plan B anunciadas en diciembre para combatir a la variante ómicron.
Por otra parte, para aquellos que no estén completamente vacunados deberán aislarse durante diez días y realizarse test los días dos y ocho.
