La modelo Abigaíl White, de 23 años, en marzo asesino a su novio Bradley Lewis, de 22 en Kigswood, Brístol.
Bradley Lewis le había dicho a su entonces novia Abigaíl que ya no quería estar con ella en una relación, después de eso la modelo le clavo un cuchillo en el pecho a su novio que atravesó por sus costillas y perforo el corazón.
El joven corrió hacia el jardín gritando por ayuda cuando no pudo tener comunicación con el 999, un vecino que escucho los gritos salió a ver lo que pasaba y encontró al chico boca arriba.
Bradley fue llevado al hospital de emergencia, pero no lograron salvarlo y lo declararon muerto horas después.
White, en la interrogación que le hizo la policía, se negó a responder las preguntas y solamente decía que ella no mato a Bradley.
En el tribunal la chica tenía una declaración preparada en la que afirmo que ella le quito el cuchillo e intentaba arrojarlo por la puerta cuando el chico lo agarro y se apuñaló.
Luego de tres meses ella aceptó haberlo matado, que no fue un accidente, ella lo apuñalo con la intención de lastimarlo o matarlo.
Bradley fue a beber con White y su amigo, ella se había enojado porque él demoró en llegar, aunque estaba cuidando a su hijo, Bradley le revelo a la pareja del amigo que quería terminar con Abigaíl, pero que tenía miedo de que ella atente contra su vida.
Luego de eso White arrojo una bebida a Bradley y al rededor de las 7.50 p.m. salieron del bar, luego de 20 minutos se escuchó a la chica hablar con los servicios de emergencia por teléfono.
Los agentes policiales encontraron mensajes de voz en donde ella demuestra su ira y su resentimiento por la supuesta infidelidad de Bradley.
Al parecer no fue la primera vez que la chica atentaba contra el joven, ya que una semana antes de la muerta le apuñalo en el brazo con el fin de sacarle la “verdad a golpes”.
Explico que estaba cansada de que le mintiera y que iba a sacarle toda la verdad, así sea a golpes, aunque signifique amenazarlo con un cuchillo.
Reconoció que no tenía límites cuando se trataba de su ira.
La joven niega el asesinato, pero admite el homicidio involuntario por responsabilidad disminuida.
El juicio continúa.
