Al globo espía chino derribado el 4 de febrero, el viernes se unió un nuevo objeto volador no identificado. Y otro el sábado. Y otro el domingo. Tres en los últimos tres días. “¿Son alienígenas?”, preguntaron al general Glen D. VanHerck: “No he descartado nada”, respondió.
Pero las preguntas siguen dando vueltas en el aire, como los supuestos ovnis: ¿qué son estos últimos objetos divisados?, ¿qué objetivo tienen?, ¿quién los manda?.
A pesar de que todavía no se ha encontrado una explicación oficial sobre lo que ha sucedido, los investigadores han barajado diversas teorías al respecto.
En primer lugar, hay quienes creen que se trata de una invasión extraterrestre, como en La guerra de los mundos.
Sin embargo, los expertos descartan esta teoría por improbable. Al preguntársele a funcionarios del Departamento de Seguridad sobre esto, descartaron cualquier posibilidad de que los objetos derribados representen cualquier tipo de vida extraterrestre. “Nadie piensa que los objetos voladores sean otra cosa más que dispositivos fabricados aquí en la Tierra”, dijo un jefe del departamento.
Si bien el Pentágono descarta la hipótesis alienígena, lo cierto es que, a diferencia del globo espía derribado el pasado sábado 4, los objetos derribados a lo largo de este fin de semana no se sabe exactamente qué son.
John F. Kirby, portavoz de la Casa Blanca, dijo que el objeto derribado cerca de Alaska el viernes era “mucho, mucho más pequeño que el globo espía que derribamos” y que “me describieron que era aproximadamente del tamaño de un coche pequeño, a diferencia de la carga útil que era como dos o tres autobuses”.

Otra teoría que han divulgado las redes en las últimas horas es la de que se trata de experimentos militares secretos. Algunos argumentan que es probable que los objetos sean drones o aviones no tripulados desarrollados por la Inteligencia estadounidense y que se estén probando en secreto. Esta teoría se basa en que en el pasado se han llevado a cabo experimentos similares que han sido ocultados a la opinión pública.
Sin embargo, esta teoría también ha sido cuestionada por muchos expertos. Según ellos, es poco probable que los militares derriben sus propios drones o aviones no tripulados, y mucho menos que lo hagan en pleno vuelo. Además, argumentan que si realmente se tratara de un experimento militar, es probable que se hubiera filtrado información sobre ello en algún momento.
Si los objetos no son estadounidenses ni tampoco vienen de otros planetas, ¿quién está tras ellos? Las autoridades han dicho que están revisando vídeos e información de sensores y radares. La naturaleza exacta de los objetos, de dónde provienen y cuál es su objetivo, no se confirmará hasta que el FBI y la Real Policía Montada de Canadá tengan la oportunidad de examinar a fondo dichos informes, así como los restos recogidos.
