Salir de Londres por un día es fácil gracias a la amplia red de trenes y autobuses del Reino Unido. A menos de dos horas de la capital hay ciudades históricas, pueblos, playas y espacios naturales para disfrutar sin hacer un viaje largo.
Oxford y Cambridge son dos de las opciones más conocidas. Ambas destacan por sus universidades, edificios antiguos, bibliotecas y calles llenas de historia. Oxford está a unos 50 minutos en tren, mientras Cambridge tiene un tiempo similar desde King’s Cross. En las dos ciudades también se pueden hacer paseos en barco por sus ríos.
Bath es otra alternativa muy visitada. El tren desde Paddington tarda cerca de una hora y 20 minutos. La ciudad es famosa por sus antiguos baños romanos, sus edificios de piedra y el conocido Royal Crescent.
Para quienes prefieren el mar, Brighton está a cerca de una hora desde Victoria o London Bridge. La ciudad ofrece playa, un famoso muelle, tiendas y el antiguo palacio real.
Los amantes de la naturaleza pueden visitar los Cotswolds, una zona de campo con colinas verdes y pequeños pueblos con casas de piedra. Se puede llegar en tren hasta Moreton-in-Marsh, aunque tener coche permite conocer más lugares. Otra opción es New Forest, donde hay bosques, caminos para caminar y caballos que viven en libertad.
Windsor, a unos 40 minutos de Londres, permite conocer uno de los lugares más ligados a la familia real británica. También destacan Canterbury, conocida por su catedral, y Stonehenge, uno de los monumentos prehistóricos más famosos del país.
Las distintas conexiones de transporte permiten organizar viajes de un día para conocer nuevos lugares sin alejarse demasiado de Londres.

