Las autoridades sanitarias británicas (UKHSA) confirmaron un brote nacional de Salmonella Enteritidis derivado del consumo de huevos importados de origen polaco, descartando cualquier vínculo con la producción avícola local del Reino Unido. Las investigaciones realizadas hasta ahora apuntan a huevos importados desde Polonia, utilizados principalmente por restaurantes y cafeterías. Hasta el momento se contabilizan exactamente 207 casos confirmados en territorio británico, distribuidos en 199 en Inglaterra, 6 en Escocia, 1 en Gales y 1 en Irlanda del Norte, con un balance de más del 35 % de hospitalizaciones, dos pacientes con infecciones graves en la sangre y un fallecimiento registrado.
Los análisis de secuenciación genómica determinaron que la totalidad de las infecciones corresponden a una misma cepa bacteriana que afectó a personas de todas las edades, desde lactantes menores de un año hasta adultos de 90 años. Las investigaciones epidemiológicas en los comercios vinculados a los enfermos identificaron que los lotes contaminados corresponden a huevos importados de Polonia, la misma cepa y origen que ya provocó un brote similar a finales de 2025.
La salmonelosis genera dolor abdominal, fiebre, diarrea y vómitos. Frente a este panorama, los especialistas médicos urgen a cocinar completamente los huevos y las aves antes de consumirlos, evitar platillos con huevo crudo o tibio al comer fuera de casa, lavar cuidadosamente las manos con agua y jabón tras manipular alimentos crudos, e ir al médico de inmediato ante fiebre alta o deshidratación.


