Nigel Farage, líder del partido británico Reform UK, propone quitar todas las ayudas públicas a los extranjeros que viven en el Reino Unido. Esta medida afectaría directamente a quienes buscan asilo, a los refugiados y a los ciudadanos de la Unión Europea que tienen permiso legal para residir en el país. El político afirma que el sistema actual es injusto para los trabajadores locales, ya que el Estado entrega dinero público a personas que nunca han pagado impuestos en suelo británico.
La propuesta busca eliminar los pagos por desempleo, el dinero para pagar el alquiler, las pensiones básicas, los apoyos por enfermedad y las ayudas para mantener a los hijos. El partido asegura que este recorte ahorrará al país unos 21.000 millones de libras al año en un plazo de cinco años. La retirada del dinero se haría efectiva tres meses después de avisar a los afectados. Sin embargo, quitar estos derechos a los ciudadanos europeos obligará al Gobierno a cambiar los acuerdos que se firmaron con Bruselas tras el Brexit.
Este plan económico se junta con medidas más duras en las fronteras. La organización quiere eliminar los permisos de residencia permanentes para cambiarlos por visados temporales de cinco años. Además, Farage plantea usar al ejército en el Canal de la Mancha para detener las barcas de migrantes y devolverlas de inmediato a Francia.
Los partidos de la oposición rechazan la idea y recuerdan que las leyes actuales ya prohíben dar dinero público a la mayoría de los extranjeros sin papeles o con permisos temporales. Por su parte, varios abogados y analistas advierten que romper los pactos con Europa provocará problemas comerciales y dejará desprotegidos a los miles de británicos que viven en los países vecinos.

