Un trágico suceso ocurrido en un domicilio de Peterhead, Escocia, ha llegado a su resolución legal definitiva. La pequeña Dahlia-Rose perdió la vida el 30 de septiembre de 2023 en una vivienda de la calle King Street, en la región de Aberdeenshire, debido a las graves quemaduras causadas por un secador de pelo.
En aquella jornada, su madre, Courtney Gartshore, de 28 años, consumió bebidas alcohólicas mientras asumía la custodia exclusiva de la niña. Durante ese lapso, la mujer expuso la cabeza y el cuerpo de la menor a un flujo de aire caliente intenso y prolongado, provocándole lesiones corporales irreversibles. Pese a la llegada inmediata de los paramédicos tras la llamada de auxilio, el personal médico solo pudo confirmar el deceso en el lugar.
Las investigaciones de las autoridades derivaron en un juicio penal que concluyó en julio de este año, cuando el Tribunal Superior de Aberdeen declaró a la mujer culpable del delito de homicidio culposo.
La novedad del caso radica en el dictamen final sobre la pena. Hace apenas unos días, en el Tribunal Superior de Edimburgo, el magistrado resolvió imponer a Gartshore una condena de seis años de prisión efectiva, cerrando así el proceso judicial sobre este lamentable hecho.


