La conocida aerolínea de bajo costo EasyJet tomó la sorpresiva decisión de cerrar por completo sus operaciones en el Aeropuerto de Leeds Bradford, en el Reino Unido. Tras dieciséis años de ofrecer conexiones aéreas continuas desde esta terminal ubicada en el norte del país, la empresa confirmó que pondrá fin a todas sus rutas a partir del próximo cinco de enero de dos mil veintisiete.
De acuerdo con la compañía, esta medida drástica responde a una estrategia interna para reorganizar su flota y enfocar sus recursos financieros en aquellos aeropuertos donde registra una mayor demanda de pasajeros diarios. Los directivos explicaron que el objetivo central es optimizar la rentabilidad general del negocio, lo que implica abandonar de forma gradual las bases operativas de menor tamaño.
Para los viajeros que ya habían comprado billetes con fecha posterior al cese de actividades, la aerolínea informó que se pondrá en contacto directo para ofrecer soluciones claras. Los usuarios afectados podrán elegir libremente entre la devolución total del dinero gastado o la reubicación en vuelos alternativos que salgan desde otras terminales vecinas operadas por la misma firma comercial.
Las autoridades del aeródromo lamentaron profundamente esta decisión empresarial, señalando que la presencia de la compañía había sido clave para la economía regional durante más de una década y media. Pese a la mala noticia, los administradores locales afirmaron que ya se encuentran en conversaciones avanzadas con otras empresas del sector para cubrir los espacios vacíos y garantizar que la región no pierda su conectividad con el resto del continente europeo.


