Reabrir escuelas en Reino Unido o cerrar nuevamente bares y restaurantes, es el dilema que enfrenta el gobierno británico, a pesar de que los bares, pubs y restaurantes reabrieron sus puertas en julio con normas de distanciamiento social, que evitan el contagio y propagación del coronavirus.
El lunes, el primer ministro Boris Johnson visitó una escuela vacía al este de Londres y expuso que es un deber moral reabrir las escuelas el próximo mes. Mientras que expertos y médicos, señalaron que debe considerarse cerrar de nuevo pubs y restaurantes por representar un riesgo en cuanto a la propagación del virus. Sin embargo, la postura de Johnson lo ha puesto en desacuerdo con los sindicatos de maestros y gobiernos locales.
Un tema que ha generado controversia
Aunque los maestros aceptan el hecho de que las escuelas deberían reabrirse, argumentan que el sistema británico para las pruebas y rastreo decontactos no es lo suficientemente eficaz como para hacer frente a los brotes, que probablemente continuarán.
El gobierno no ha desarrollado planes sobre cómo los maestros deben manejar estudiantes enfermos o cómo comunicarles a los padres la presencia de un brote, ya que se han priorizado otros sectores, expuso el secretario general de la Asociación de Líderes Escolares y Universitarios, Geoff Barton.
La postura científica
Científicos han cuestionado la opinión del ministro de Educación, Gabin Williamson, quien hizo referencia a un estudio aún no publicado que arroja datos acerca de la mínima posibilidad de que en las escuelas el coronavirus se propague. David King, ex asesor científico jefe del gobierno, se apoya en el estudio de Neil Ferguson, destacado epidemiólogo del Imperial College de Londres, que predice un aumento de 0,5 en la reproducción del virus al optar reabrir los colegios en Reino Unido.
