Atila Ardic, de tan solo 25 años, alquiló un automóvil (minicab), sin importarle que tenía prohibido conducir y condujo en las primeras horas de la mañana (madrugada) en busca de posibles víctimas.
Ardic afirmó ser un conductor de minicab con licencia cuando recogió a una mujer de unos 30 años en Upper Street, Islington, y le ofreció llevarla a casa después de una fiesta. La mujer, que había estado bebiendo, se quedó dormida en la parte trasera del automóvil y se despertó para encontrar que Ardic se había detenido en una zona apartada de Waterloo. Subió al asiento trasero y agredió sexualmente a la mujer, antes de que ella se liberara y huyera dejando su bolso.
Ardic volvió atacar al día siguiente, esta vez por las calles de Stoke Newington antes de recoger a una mujer de unos 20 años que creía que su automóvil era el minicab que ella había contratado.
También se quedó dormida en la parte trasera y para despertar y encontrarse a Ardic agrediéndola sexualmente, después de haber estacionado en una calle tranquila en Islington. La mujer empujó y pateó a Ardic para liberarse antes de huir del automóvil.
Las víctimas denunciaron de inmediato al conductor, pero lastimosamente la investigación se vio trancada porque las mujeres no pudieron proporcionar detalles específicos para ayudar a identificar a su atacante.
El equipo de policía de taxis y contrataciones privadas del Met vinculó los ataques y finalmente descubrió que Ardic había alquilado fraudulentamente el automóvil a través de una empresa francesa utilizando detalles falsos. Los oficiales también descubrieron que había usado la tarjeta bancaria de la primera víctima después de que ella había huido de sus garras.
Finalmente, fue atrapado después de una investigación minuciosa, gracias a la evidencia forense en la ropa de las mujeres, los datos del teléfono de Ardic, las instantáneas de CCTV y la evidencia de GPS almacenada por el automóvil alquilado.
Ardic, de Finsbury Park, se declaró culpable de 2 cargos de agresión sexual, robo y fraude, y fue sentenciado este miércoles en el tribunal de Wood Green a 30 meses de prisión.

