En las próximas 24 horas los ministros decidirán si algunos pasajeros subirán a autobuses que los llevaran directamente a los centros de aislamiento, esta medida se las aplicara especialmente a personas provenientes de países como brasil y sudafrica, ya que como se ha informado cuentan con variantes peligrosas de coronavirus.
Pero los ministros no descartan extender el plan a todos los pasajeros y países para defenderse del riesgo de otra mutación que nadie conoce todavía.
La pregunta clave que deben resolver los ministros, que se encuentran hoy en reuniones con científicos, es si apuntar la medida solo a los pasajeros que han visitado países como Brasil y Sudáfrica o si apuntar a pasajeros de otros países.
Matt Hancock, secretario de Salud, y los halcones en el gabinete dicen que podrían existir mutaciones en países que carecen de un control avanzado del genoma sin que nadie se dé cuenta de que existe la amenaza hasta que llega.
La opción más severa es insistir en la cuarentena para todos los pasajeros, lo que requeriría miles de habitaciones de hotel y monitoreo. Los pasajeros deberán pagar las facturas del hotel y también deberán realizar una prueba negativa para el coronavirus antes de ser liberados.
