El adolescente, Lewis Roberts, de 18 años, quedó con lesiones catastróficas en la cabeza cuando fue atropellado por el vehículo en su ciudad natal de Leek, Staffordshire, el 13 de marzo.
Roberts fue trasladado en ambulancia aérea al Royal Stoke University Hospital, donde los médicos le dijeron a su familia que se despidieran definitivamente, ya que Lewis había sufrido una “muerte cerebral”. Acordaron que sus órganos fueran donados para ayudar a otras siete personas, pero esto parece haberle dado a Lewis un tiempo adicional crucial para el soporte vital.
Apenas unas horas antes de la cirugía, el adolescente parpadeó y comenzó a respirar por sí solo nuevamente.
Sus familiares gritaron de sorpresa cuando el dispositivo mostró una línea marrón, lo que indica que Lewis estaba respirando por sí mismo.
Una semana después, su hermana Roberts, de 28 años, publicó una actualización que decía que Lewis se las había arreglado durante un día completo sin usar un ventilador. Pero el 28 de marzo, Jade dijo que estaba usando la máquina nuevamente debido a una infección en el pecho, que los médicos están investigando.
Lewis todavía se encuentra en estado crítico en el hospital.
