El ministro de economía, Rishi Sunak, y el ministro de Salud, Sajid Javid, dos figuras clave del gobierno británico, renunciaron ayer después de un escándalo de acoso sexual que involucra a uno de los líderes del gobierno del parlamento.
El diputado conservador Chris Pincher, quien renunció la semana pasada, está envuelto en dos acusaciones de acoso sexual, una de ellas en una reciente fiesta del partido donde supuestamente “manoseó” a dos hombres sin su consentimiento.

Boris Johnson afirmó que no estaba al tanto de las acusaciones, sin embargo, después de filtrarse la información que conocía, pidió disculpas públicamente diciendo que fue un error nombrar a Pincher como jefe adjunto de la bancada del gobierno en el parlamento.
Esta es solo otra crisis que aumenta más la presión para que Boris Johnson renuncie como primer ministro.
Johnson negó recientemente las acusaciones de haber renovado su apartamento con dinero público y fue multado después de promover fiestas para su personal en Downing Street en medio de la pandemia cuando el país estaba en confinamiento.
El mes pasado también sufrió otro golpe, recibiendo una moción de censura de su propio partido.

