El Gobierno ha anunciado una propuesta para reclasificar la ketamina, elevando su categoría de droga de clase B a clase A.
Esta medida alinearía la ketamina con sustancias como la heroína, la cocaína y el LSD, lo que podría resultar en penas de prisión de más de 14 años por producción o suministro, y de entre 5 a 7 años por posesión.
La ministra de Policía, Dame Diana Johnson, ha señalado que el uso de ketamina ha alcanzado un récord alarmante, con aproximadamente 299,000 personas de entre 16 y 59 años utilizándola. Sin embargo, expertos en tratamiento de adicciones advierten que la criminalización podría no frenar su uso y, en cambio, podría disuadir a las personas de buscar ayuda.
Dame Diana planea consultar al Consejo Asesor sobre el Abuso de Drogas (ACMD) para obtener orientación sobre la regulación de la ketamina, cumpliendo con la obligación legal de consultarles antes de cualquier cambio legislativo.
El Dr. David Bremner, director médico de Turning Point, enfatiza la necesidad de aumentar la concienciación sobre los riesgos de la ketamina, destacando que la criminalización no es la solución. “Es fundamental mejorar la educación sobre los peligros del consumo de ketamina y el apoyo disponible para quienes lo necesitan”, afirma.
Esta revisión surge tras la solicitud de un forense al ministro del Interior, tras la trágica muerte de un hombre en Manchester, quien había cambiado de la cocaína a la ketamina, percibiéndola como menos dañina.
Dame Diana ha declarado: “Es vital que respondamos a toda la evidencia y los consejos más recientes para garantizar la seguridad de las personas, y consideraremos cuidadosamente las recomendaciones del ACMD antes de tomar cualquier decisión”.
Este es un momento crítico para abordar el uso de la ketamina y sus implicaciones en la salud pública. ¿Qué opinas sobre la propuesta del Gobierno? ¡Comparte tus pensamientos!
