El próximo mes, cientos de empleados de la Policía Metropolitana llevarán a cabo una huelga de dos semanas en respuesta a las amenazas de deducción salarial por parte de la gerencia.
Esta decisión, anunciada por el sindicato PCS, surge tras la imposición de una nueva política de trabajo híbrido que obliga al personal a estar en la oficina el 60% del tiempo.
A pesar de que los miembros del sindicato habían votado en contra de la huelga, la situación cambió cuando la dirección amenazó con descontar un día completo de salario por cada día que el personal trabajara desde casa, a pesar de haber sido ordenados a asistir a la oficina.
El secretario general del PCS, Fran Heathcote, expresó: “Este enfoque rígido por parte de la dirección ha intensificado la disputa.
Nuestros miembros valoran su trabajo y no deseaban interrumpirlo, pero se sienten obligados a actuar ante la amenaza de perder su salario”.
La huelga, programada del 4 al 17 de febrero, afectará las funciones administrativas de la Met, incluyendo la actualización de la Base de Datos Nacional sobre Delitos, lo que podría limitar la capacidad de exculpación de individuos en investigaciones.
Es crucial que la gerencia inicie un diálogo constructivo para encontrar una solución a esta situación.

