El gobierno del Reino Unido ha reducido a 18 meses el periodo que los estudiantes internacionales podrán permanecer en el país tras finalizar sus estudios superiores bajo el visado de Graduado. Anteriormente, este permiso era de dos años para másteres y de tres para doctorados.
La medida forma parte de un paquete de reformas migratorias destinadas a reducir la migración neta, que alcanzó los 900.000 en el año cerrado en junio de 2023. Aunque se prevé una disminución a 600.000 en 2024, el objetivo del Ejecutivo es reducir la cifra por debajo de los 300.000 antes de 2029.
El cambio busca incentivar una transición más rápida hacia empleos cualificados. Los graduados que no logren acceder a visados de larga duración deberán regresar a sus países de origen.
El Comité Asesor de Migración (MAC), que revisó esta vía, señaló que no existen pruebas de abuso generalizado. No obstante, observó que muchos egresados no alcanzan los ingresos mínimos para cambiar a un visado de trabajador cualificado.
Las nuevas normas también imponen mayores exigencias a las universidades patrocinadoras y limitan la entrada de familiares acompañantes, salvo en programas de investigación. A partir de 2025, se exigirán además mayores requisitos económicos y un nivel más alto de inglés.
El sector universitario advierte que estas medidas pueden reducir el atractivo del Reino Unido frente a países como Canadá y Australia, y afectar la financiación de la educación superior. Los cambios se implementarán progresivamente durante 2025 y 2026.
