La variante NB.1.8.1 de COVID-19 ha sido detectada en varios países y se caracteriza por síntomas poco comunes, especialmente problemas digestivos. Esta cepa puede generar náuseas, vómitos y diarrea, además de manifestaciones respiratorias típicas.
Transmisibilidad y evolución de esta nueva cepa
Detectada por primera vez en enero de 2025, esta nueva variante del coronavirus ha experimentado un rápido crecimiento global, alcanzando más del 10 % de los casos a finales de abril. Aunque es más contagiosa, no se ha asociado a un aumento en la gravedad clínica.
Expansión internacional y situación en Irlanda
El Centro de Vigilancia de la Salud Pública de Irlanda reporta que la cepa NB.1.8.1 ha incrementado su presencia del 3,7 % al 27,3 % en pocas semanas. Además, se ha identificado en el Reino Unido, Estados Unidos, Australia y en destinos turísticos asiáticos y africanos.
Recomendaciones frente a la variante NB.1.8.1
Las autoridades sanitarias instan a quienes presenten síntomas compatibles con esta variante a mantenerse en aislamiento durante al menos 48 horas tras la desaparición casi total de los síntomas. Es fundamental evitar el contacto con personas vulnerables para reducir la transmisión.
Síntomas asociados a la variante NB.1.8.1 de COVID-19
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Fiebre alta y escalofríos
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Tos seca y fatiga
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Náuseas, vómitos y diarrea
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Dolor y malestar abdominal
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Dolor de garganta y congestión nasal
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Mareo y pérdida del apetito
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Dificultad respiratoria y confusión


