Una investigación de LBC ha revelado un preocupante uso de la tecnología por parte de redes delictivas. El crimen organizado utiliza inteligencia artificial para manipular a menores y forzarlos a participar en el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
Por ejemplo, las bandas replican voces de padres o personas cercanas a los niños. Luego, envían mensajes engañosos por WhatsApp para atraer a los menores a zonas de riesgo. En algunos casos, estos jóvenes habían sido reubicados por su seguridad. Sin embargo, esta tecnología puede hacerlos regresar a entornos peligrosos.
Además, Johnny Bolderson, de la organización Catch 22, advirtió sobre el uso de videos generados por IA. Algunos simulan a celebridades que normalizan el uso de armas o el transporte de drogas. Como resultado, los adolescentes creen que esas figuras realmente los aprueban.
“Es extremadamente preocupante”, afirmó. “La IA debe ser regulada y vigilada”.
Por otro lado, el informe revela algo aún más alarmante. Se han detectado “manuales de instrucciones” en línea que enseñan cómo chantajear a menores mediante sextorsión. Sarah Parker, experta en investigación, confirmó que estos documentos explican cómo someter a jóvenes con fines sexuales y luego extorsionarlos.
Asimismo, algunas bandas están utilizando a menores como hackers para atacar empresas. Mientras tanto, otros adolescentes, víctimas de violencia, se niegan a acudir al hospital. Incluso tras recibir puñaladas. Tienen miedo o desconfían de las instituciones.
Finalmente, las cifras oficiales también generan preocupación. Solo entre abril y junio de 2025, el Ministerio del Interior registró 6.316 posibles víctimas de esclavitud moderna. De ellas, casi el 80 % eran hombres jóvenes vinculados a las “líneas del condado”.
Este caso muestra cómo el crimen organizado con inteligencia artificial está encontrando nuevas formas de captar y explotar a menores, aprovechando las lagunas legales y tecnológicas para operar con impunidad.

