El Ministerio del Interior británico implementó un cambio clave en las normas de control fronterizo que beneficia a miles de familias que viajan durante las vacaciones de verano. Este miércoles 8 de julio entró en vigor la medida que redujo de diez a ocho años la edad mínima para que los menores utilicen los controles automáticos de pasaportes (eGates).
Esta norma comenzó a aplicarse de forma simultánea en trece de los principales aeropuertos del Reino Unido, incluidos terminales con alto tráfico como Heathrow, Gatwick, Mánchester y Birmingham, además de las estaciones de tren del Eurostar. El objetivo principal de la reforma es agilizar el flujo de pasajeros en las zonas de llegadas y recortar los tiempos de espera al inicio de la temporada vacacional.
Según datos oficiales, la reducción de la edad permitirá que cerca de un millón y medio de niños adicionales eviten las filas manuales. Sin embargo, el Gobierno estableció dos condiciones obligatorias para que los menores de ocho y nueve años tengan acceso a estos sistemas tecnológicos.
En primer lugar, los niños deben medir un mínimo de 120 centímetros de estatura para que las cámaras biométricas de las cabinas funcionen de forma correcta y reconozcan sus rostros. En segundo lugar, es obligatorio que viajen acompañados por un adulto responsable en todo momento.
Las terminales aéreas que ya cuentan con esta actualización son Heathrow, Gatwick, Stansted, Luton, London City, Mánchester, Birmingham, Bristol, East Midlands, Newcastle, Cardiff, Edimburgo y Glasgow. Las autoridades recomiendan a los viajeros verificar la altura de los menores antes de iniciar el vuelo para evitar retrasos y asegurar un paso fluido por las zonas de control aduanero del país.

