El primer ministro británico, Andy Burnham, anunció la eliminación total del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 5% en los recibos de luz doméstica. La medida entrará en vigor el próximo 1 de octubre, coincidiendo con el cambio estacional de tarifas energéticas.
Esta decisión busca aliviar el bolsillo de los ciudadanos ante los altos costos de la vida en Gran Bretaña. Según datos oficiales, la iniciativa permitirá que un hogar promedio ahorre cerca de 45 libras anuales durante el invierno. El plan tendrá una duración inicial de seis meses.
El costo total del proyecto es de 850 millones de libras para el ciclo fiscal actual. El gobierno financiará este beneficio con los fondos liberados tras cancelar el programa estatal de Identidad Digital, el cual tenía un presupuesto asignado de 1,800 millones de libras.
La rebaja fiscal tiene reglas específicas de aplicación:
- Solo para luz: El descuento no incluye el consumo de gas natural. Quienes usan ambos servicios seguirán pagando el impuesto normal en su recibo de gas.
- Límite geográfico: La tasa cero operará en Inglaterra, Escocia y Gales. Irlanda del Norte mantendrá el cobro actual por normativas comerciales vigentes, pero recibirá dinero equivalente para repartir apoyos locales.
- Beneficiarios extras: Además de las familias, el beneficio cubre a casas de cuidado, fundaciones de caridad y pequeños negocios que consuman poca energía.
Con este paso, la nueva administración estrena sus primeros días de gestión enfocada en el gasto social. Los usuarios verán reflejado el descuento de forma automática en sus facturas sin necesidad de hacer trámites extras. La oficina reguladora del sector vigilará que las empresas de luz trasladen este ahorro de manera limpia a los consumidores.

