Un hombre de 60 años fue condenado en Gales tras ocultar el cuerpo sin vida de su madre dentro de un congelador durante casi tres años. El sujeto realizó esta acción para seguir cobrando de forma ilegal la pensión y las ayudas estatales de la mujer.
Sylvia Phillips, de 89 años, falleció por causas naturales a inicios de 2023. Dos días después del deceso, su hijo compró un congelador grande y metió el cadáver en el aparato, el cual mantuvo en el primer piso de su vivienda en la localidad de Porthcawl. Durante ese periodo, el sujeto mintió a vecinos y médicos asegurando que la anciana se había mudado con unos parientes en Londres.
A lo largo de esos tres años, el hombre cobró más de 78.000 libras esterlinas (unos 100.000 dólares) por concepto de jubilación, apoyos para el pago de renta y subsidios de calefacción. Además, acudía con frecuencia a las farmacias para surtir las medicinas de su madre y evitar sospechas.
El engaño terminó cuando el médico de la mujer alertó a las autoridades debido a su prolongada ausencia. Agentes policiales acudieron a la casa para revisar el estado de la anciana y descubrieron el cuerpo dentro del congelador, envuelto en una cobija y junto a algunas flores.
El acusado admitió ante el juez que cometió fraude y que impidió la sepultura legal de su familiar. Aunque declaró que guardó el cadáver porque no quería separarse de ella, el tribunal determinó que existió un engaño planeado para lucrar con el dinero público. La corte dictó una pena de dos años y cuatro meses de prisión.


