La empresa Transport for London (TfL) aplicó cambios en los recorridos y horarios de más de 20 líneas de autobuses urbanos. La medida busca adaptar el transporte al tráfico actual, la variación de pasajeros tras la pandemia y reducir costos de operación.
Entre los trayectos más afectados están los del centro y oeste capitalino. La línea 13 redujo sus salidas por el tráfico. Los autobuses 27, 345 y C3 ampliaron el tiempo de espera a lapsos de 9 a 11 minutos. Además, las rutas 211 y 306 modificaron sus pasos en horas pico debido a cierres viales en el puente de Albert.
El sur londinense también presenta variaciones. El trayecto 484, que conecta Lewisham con Camberwell, bajó su paso a un autobús cada 15 minutos, lo que generó inconformidad entre usuarios por el acceso a centros médicos. Asimismo, las líneas 417 y P4 pasaron a operar cada 10 y 12 minutos, mientras que las 250 y 255 ajustaron sus salidas para ordenar los tiempos de traslado.
En la zona este, las obras viales obligaron a reestructurar el paso. Las rutas 129, 262 y 300 aumentaron sus tiempos de espera por el bloqueo de la calle Tollgate. De igual forma, los camiones 173 y 174 cambiaron sus itinerarios por cierres en Dagenham, y el autobús 104 pasó a salir cada 10 minutos durante el día.
Por otra parte, hubo modificaciones permanentes de trayecto. La línea 91 extendió su ruta hasta la estación Wood Green, mientras que la 123 recortó su camino para terminar en Turnpike Lane. El servicio 533 dejó de funcionar por completo y su ruta fue absorbida por la línea 209, que ahora conecta Hammersmith con Barnes. Las autoridades piden a la ciudadanía revisar los horarios vigentes en las aplicaciones oficiales antes de iniciar su viaje para evitar demoras.

