La Policía Nacional ha arrestado en Madrid a un prófugo de la justicia británica que tenía pendiente una orden internacional de búsqueda por varios delitos de agresión sexual.
El operativo se resolvió gracias a la cooperación entre los cuerpos de seguridad de ambos países y la revisión de marcas físicas en el cuerpo del sospechoso.
Al momento de la intervención, el individuo carecía de papeles de identidad y se negó a colaborar con los agentes. Para evitar su arresto, aportó nombres y fechas de nacimiento falsos durante el interrogatorio.
Sin embargo, los investigadores lograron confirmar su identidad real al comparar sus tatuajes con las imágenes y descripciones enviadas por las autoridades de Reino Unido.
Este tipo de señas corporales resulta clave cuando los buscados intentan engañar a las fuerzas de seguridad con datos falsificados o al desplazarse sin documentación. Tras comprobarse de forma definitiva quién era, los agentes procedieron a su traslado a dependencias policiales.
El detenido ha quedado a disposición de la Audiencia Nacional, el órgano judicial encargado de gestionar su extradición. En los próximos días se tramitará su entrega a los tribunales británicos para que responda por las causas pendientes en ese país.

