La cadena pública británica BBC afronta un momento económico difícil tras perder más de medio millón de contribuyentes en solo un año. Cerca de 539 mil familias dejaron de pagar la cuota anual del servicio de televisión, lo que redujo la cifra total de abonados de 23.8 a 23.3 millones. Esta bajada representa una pérdida cercana a los 95 millones de libras para el medio de comunicación.
La reducción responde al aumento de los precios en la vida diaria y a los nuevos hábitos del público. Cada vez más hogares recortan gastos secundarios y prefieren usar plataformas de internet como Netflix, Disney+ o YouTube en lugar de la señal tradicional. Aunque el permiso cuesta 180 libras al año, muchas personas deciden no pagarlo porque ya no miran la televisión en directo.
El panorama muestra una clara diferencia entre quienes usan el servicio y quienes lo pagan. Nueve de cada diez adultos en el Reino Unido consumen contenidos de la empresa, ya sea por radio, noticias en internet o aplicaciones. Sin embargo, menos del 80 por ciento de las casas abonó la tarifa obligatoria. Además, las autoridades calculan que un 12 por ciento de las viviendas no cumple con este pago.
Ante este escenario, la dirección del canal advirtió que el método actual para financiarse quedó anticuado ante el avance digital. El gobierno británico y la BBC estudian soluciones de cara al año 2027. Entre las opciones figuran cobrar un importe único por vivienda, cubrir el gasto con fondos públicos o aplicar un impuesto a las empresas de internet.

