Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 golpeó a Colombia, dejando un saldo trágico de al menos 132 personas muertas y 570 heridas. Ante la gravedad de la situación, el Gobierno Nacional declaró el estado de desastre nacional para agilizar la llegada de ayuda y recursos a las zonas afectadas por la emergencia.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, donde se confirmaron 9 fallecidos y 69 heridos. Sin embargo, los daños más graves y la mayor cantidad de víctimas se concentran en la región del Eje Cafetero y en el suroccidente del país debido al desplome de múltiples estructuras.
La zona con más pérdidas humanas es Risaralda, donde la capital Pereira registra 60 víctimas mortales. En este lugar, los organismos de socorro trabajan sin descanso para rescatar a varias personas que siguen atrapadas bajo los escombros de edificaciones destruidas. Por su parte, el Valle del Cauca reporta 27 fallecidos, la mayoría en Cali, donde la alcaldía ordenó un toque de queda nocturno para garantizar la seguridad y evitar saqueos.
En el departamento de Caldas, el reporte oficial indica 6 muertos: 5 en Manizales y 1 en la vecina localidad de Villamaría, además de 76 personas heridas que reciben atención médica. Asimismo, en Antioquia se confirmó el deceso de una persona a causa de los deslizamientos de tierra provocados por el fuerte temblor.
Los daños materiales son cuantiosos en todo el territorio afectado. El balance definitivo confirma la caída de 61 edificios y daños en 1.575 viviendas. Además, siete aeropuertos debieron suspender operaciones por fallas en sus pistas, afectando la movilidad en Cali, Pereira, Manizales y Armenia. Los servicios de luz y gas natural siguen suspendidos.

