Expertos en salud visual y tecnología advierten a la población sobre los graves riesgos de observar un eclipse solar directo a través de la cámara del teléfono móvil, incluida la función de fotos frontales o imágenes grupales. Esta práctica, cada vez más común entre los usuarios, puede provocar daños irreparables en la vista y arruinar de forma definitiva los componentes del dispositivo.
Especialistas en oftalmología señalan que la pantalla del teléfono no funciona como un filtro de protección contra los rayos del sol. Al intentar encuadrar el evento astronómico, las personas fijan la mirada cerca de la luz solar directa o reciben el reflejo de la radiación ultravioleta en sus ojos. Esta exposición quema las células de la retina en pocos segundos, una lesión grave que no causa dolor inmediato pero que puede derivar en la pérdida parcial o total de la visión.
Además del peligro para la salud, apuntar la lente directamente al sol sin una protección adecuada destruye el equipo. La lente del móvil actúa como una lupa concentrada que eleva la temperatura en el interior del dispositivo. Este calor extremo quema el sensor de imagen y derrite los circuitos internos, dejando el teléfono inservible de inmediato.
Las autoridades recomiendan disfrutar de este fenómeno de manera segura únicamente mediante el uso de gafas para eclipse que cuenten con la certificación internacional oficial. Los lentes de sol comunes, los radiografías o los cristales oscuros no brindan ninguna protección efectiva.
Para registrar el momento sin correr riesgos, se aconseja colocar un filtro solar homologado frente a la lente del teléfono antes de apuntar al cielo o recurrir a métodos de proyección indirecta sobre cartón o papel.


