Las jornadas de paro de más de 1,500 operadores de transporte quedaron aplazadas. Esta medida aplica para el norte y este de la capital británica. La suspensión ocurrió luego de que la empresa Arriva presentara una propuesta laboral.
Los trabajadores, pertenecientes al sindicato Unite, planeaban detener labores de miércoles a viernes. La protesta inició por las altas temperaturas en los autobuses durante el verano. También denunciaron malos tratos en sus jornadas de trabajo.
Representantes del gremio confirmaron que la pausa permitirá votar el nuevo acuerdo. Cabe destacar que el personal ya había realizado paros previos en días recientes. Esta situación generó retrasos en varias rutas metropolitanas.
Entre las cocheras afectadas están Tottenham, Edmonton, Enfield, Barking y Wood Green. El servicio en estas zonas operará de forma habitual durante la votación.
Si la plantilla rechaza la oferta, las movilizaciones volverán el martes 25 de agosto. Mientras tanto, la empresa busca dialogar para evitar mayores afectaciones a los pasajeros. Por ello, las autoridades aconsejan revisar el estado de los viajes antes de salir.

