No sabemos si es estrategia de los tabloides para vender más ejemplares, pero varios periódicos aseguran que el país se enfrenta a una plaga de 300 millones de superratas gigantes ‘capaces de masticar el hormigón’.
El Daily Mail menciona datos recientes que calculan que el 78% de las ratas y el 95% de los ratones domésticos tienen genes que les hacen inmunes a los venenos, utilizados como exterminador desde los años cincuenta.
Según Dee Ward-Thompson, responsable técnico de la Asociación Británica de Control de Plagas, lo más probable es que la propagación se haya visto acelerada por la aplicación de rodenticidas (pesticidas) por parte de aficionados, como propietarios de viviendas y negocios que lo hacen ellos mismos o que contratan a una persona no cualificada para intentar resolver el problema.
El catedrático de ecología de la Universidad de Greenwich, Steve Belmain, dice que las ratas pueden roer el hormigón y el metal, normalmente metales blandos como el estaño, el aluminio, el cobre y el plomo, pero se ha visto marcas de roído en acero, diversos plásticos duros como tuberías de desagüe y de terracota, así como en paredes de hormigón.
Un informe de 2018 de Natural England estimaba que en Reino Unido había alrededor de 7 millones de ratas pardas, que es la principal especie. De Londres sugería una población de 4,73 millones de ratas.
