Una mujer fue sentenciada a seis años de prisión en Reino Unido tras defraudar cerca de 300 mil libras esterlinas a una persona de la tercera edad y huir a España para evitar el juicio. La responsable fue localizada en territorio español tras una investigación periodística que facilitó su captura y extradición.
El caso ocurrió durante la contingencia sanitaria, cuando la acusada se hizo pasar por cuidadora de una anciana de 89 años. Con el paso de las semanas, la estafadora logró aislar a la víctima de su núcleo familiar y obtuvo un poder legal sobre sus finanzas, lo que le permitió tomar el control total de sus ahorros de toda la vida.
Durante ese periodo, la señalada utilizó los fondos robados para financiar un estilo de vida ostentoso. Entre los gastos registrados destacan la compra de un vehículo de lujo, tratamientos de estética personal, visitas a restaurantes costosos y el pago de varias deudas hipotecarias sobre propiedades de su pertenencia.
Tras ser descubierta y quedar bajo investigación policial, la procesada incumplió las condiciones de su libertad condicional y escapó a Tenerife, España, en un intento por evadir la justicia. Sin embargo, un equipo de reporteros logró rastrear su paradero hasta un departamento frente al mar.
Luego de la ubicación hecha por los comunicadores, las autoridades locales procedieron con su arresto y tramitaron la entrega a los tribunales británicos. Finalmente, un juez la halló culpable por el delito de fraude y le dictó la pena de cárcel. El caso reabrió el debate sobre la protección financiera a los adultos mayores.


