Un informe de seguridad aérea del Reino Unido reveló un incidente registrado cerca del aeropuerto de Gatwick, en Londres, donde un piloto comercial reportó el avistamiento de un objeto volador no identificado que pasó a muy corta distancia de su avión en pleno vuelo.
El suceso ocurrió mientras la tripulación de un Airbus A319 con pasajeros realizaba las maniobras de descenso para aterrizar. Durante un giro hacia la izquierda, el capitán observó un objeto con forma de disco y bordes oscuros que cruzó velozmente en sentido contrario.
Según la declaración presentada ante el organismo regulador de vuelo, el artefacto pasó a una distancia estimada de entre 30 y 90 metros del ala derecha del avión, a la misma altitud. La velocidad de la maniobra impidió cualquier intento de esquivarlo, aunque la inclinación de la nave evitó un impacto directo.
Los investigadores determinaron que la presencia de este elemento redujo los márgenes de seguridad del vuelo y puso en riesgo a los pasajeros. Aunque la descripción del piloto coincidía con la de un platillo, las autoridades señalaron que la explicación más probable es la presencia de un dron comercial o casero utilizado sin autorización.
El vuelo de estos aparatos cerca de los aeropuertos representa un peligro serio para la aviación civil, ya que la colisión con un dron puede provocar daños graves en las turbinas o en la estructura de una aeronave. Por ello, la normativa prohíbe su uso en zonas de tráfico aéreo.
Las autoridades continúan las indagaciones para identificar al responsable de operar el dispositivo en una zona restringida, mientras recuerdan que este tipo de imprudencias conllevan sanciones legales y ponen en riesgo vidas humanas.

