Las autoridades británicas lanzaron una advertencia de salud ambiental tras detectar un brote de botulismo en el estanque del parque Walton Hall, en Liverpool. La presencia de esta toxina ya provocó la muerte de decenas de patos, gansos y otras especies acuáticas de la zona.
El problema surge por una bacteria que se reproduce en aguas estancadas durante temporadas de calor intenso. Al bajar el nivel del agua y elevarse la temperatura, el oxígeno disminuye, lo que favorece el crecimiento de este microorganismo que produce un veneno que ataca el sistema nervioso de los animales.
Las aves afectadas sufren una pérdida paulatina de movilidad en sus patas y alas. Conforme avanza el veneno, dejan de sostener el cuello, lo que provoca que terminen ahogándose o muriendo por falta de aire.
El organismo de protección animal (RSPCA) pidió la colaboración del público para evitar males mayores:
-
Mascotas: Mantenga a los perros alejados del agua y siempre con correa para evitar que beban del estanque o muerdan restos de animales.
-
Sin contacto: No toque ningún ave enferma o muerta bajo ninguna circunstancia.
-
Reportar casos: Avise de inmediato a los guardaparques o al teléfono de emergencia animal si nota ejemplares con dificultades para moverse.
Expertos locales trabajan en limpiar la zona y retirar los restos para frenar la propagación de la bacteria mientras vigilan la evolución del estanque.

